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Catálogo rimado
Año 6 - Nº 68, 19 de abril de 2013

DÉCIMA IMPROVISADA
RELOJ ART NOUVEAU
Por: José Manuel Silverio León
Reloj Art Nouveau por fuera
con un ojo de cristal,
qué apariencia vegetal,
obra de la primavera.
Quizás de alguna manera
en este lujo moldeado
el minutero, asustado
frente al espejo del clima,
con una princesa encima
siempre estuvo adelantado.
DÉCIMA ESCRITA
UNA DONCELLA EN SU POSE
Por: Leonardo Albeo Valdés Ferrer
Tic Tac. El tiempo transcurre.
La que aguarda no se aburre,
con el horario enamora
exactamente a la hora.
Una doncella en su pose
espera paciente el goce.
Sobre el dije de las doce
por flores se ve escoltada;
da la hora en la mirada
una doncella en su pose.
LA NINFA DEL RELOJ
Por: Eloísa Font Ortega

Sobre una acuática planta
que al reloj deja lugar,
una ninfa, al descansar,
tal parece que nos canta
desde su fina garganta
que en el vegetal recuesta
luciendo en su hermosa testa
un tupé muy despeinado;
y muestra el pelo enredado
mas no se siente molesta.

De influencia japonesa
y asimétrico el estilo,
como en la Venus de Milo
muestra rasgos de fineza
que argumentan su belleza.
La grácil ondulación
y adecuada proporción
de esa figura juncal
de valor primaveral
da una estética emoción.


EL RELOJ
Por: Luis Alberto Pérez Pérez

Tic-tac, tic-tac: el segundo
es del tiempo su lenguaje
que dibuja en el paisaje
el derrotero del mundo.
El tiempo, canon profundo,
hunde sus largas raíces.
Las horas son meretrices
que seducen a cualquiera,
no huyan pues no hay manera,
son raudas como perdices.

El albo cuerpo descansa
alrededor de la esfera.
Tic-tac resuena la espera.
La muchacha es luz tan mansa,
paz, filigrana, añoranza
sobre un raro vegetal.
Hoja de ignoto parral
encubre su desnudez,
realza su palidez
y su aire celestial.

RELOJ NAVÍO
Por: Irina Ojeda Becerra
Senda y destino las aguas,
el bote es árbol y un viento
empuja, nos mece, lento.
Agítanse, luz, enaguas
sobre las ondas. Hay fraguas
en lo oculto de mi nave,
tras el reloj: fuego suave.
Una silueta divina
vierte cántaros. Germina
al anochecer un ave.

reloj1

reloj

reloj_por_detras

NIÑA EN RELOJ ABISMADA
Por: Mariana Enriqueta
Pérez Pérez
Muchacha, el día se agota
crepitando en una rama.
Hoy mi dolencia proclama
que el reloj ciñe su nota
fúnebre, como derrota,
cuando me aparta del viento.
¿Vives, mueres? El sustento
siempre culmina entre cirios.
No basta un jergón de lirios,
muchacha, sino el intento
de ocultar el sufrimiento,
porque somos juez y parte;
flotar desnuda, fugarte
y seguir al esperpento
que rompe tu firmamento
con maligna carcajada.
Niña en reloj abismada,
el día vence al donaire.
(Quizás la hoja en el aire
te libre de su estocada).
DÉCIMAS DE ARCHIVO
EN EL COMPÁS DEL OLVIDO
Reloj, no marques las horas
porque voy a enloquecer..
.
Roberto Cantoral

Por: Mariana E. Pérez Pérez

Cuánto del tiempo ha quedado,
de ese pájaro insolente
que con áspero relente
se nos clava en el costado.
Quién del tiempo se ha salvado
si este acude sin demoras
y con hachas indoloras
va talando satisfecho
al que grita desde el pecho:
Reloj, no marques las horas.

Todo lo agota y alcanza
el tiempo desordenado,
va delante, con enfado,
desafiando a la esperanza.
Nunca le tuve confianza,
no lo vi retroceder,
es loco su acontecer
en el compás del olvido;
tiempo, frena ese latido
porque voy a enloquecer.

De su libro: Cierta Llama, Editorial Capiro, .2001, Santa Clara.

CARACTERÍSTICAS DE LA PIEZA

DENOMINACIÓN: Reloj de mesa
ESTILO: Art Nouveau, o Modernismo
MATERIALES: Porcelana, metal y cristal
DIMENSIONES: 27 x 19 cm
ÉPOCA: Principios del siglo XX
PROCEDENCIA: Transferencia. Registro Nacional de Bienes Culturales.

Versión de la presentación en la tertulia por el Museólogo Jesús Llorens León

La pieza es una de las más nuevas que tiene el Museo. No posee firma (muchos objetos de artes decorativas carecen de este dato). El soporte del reloj es una especie de plantas bulbosas, acuáticas o muy relacionadas con el agua, bastante utilizadas en el Art nouveau, estilo que siempre recurría a los motivos vegetales y la proliferación de flores y, casi siempre con la presencia de una figura —generalmente de mujer— como, en este caso. La muchacha, o ninfa, apenas usa un pañito por vestimenta ajustado al cuerpo, del pecho a medio muslo, solamente por delante, como si se le hubiera pegado, porque también ese estilo juega mucho con el viento; las muchachas llevaban el pelo con cierto recogimiento, no muy bien peinado, siempre hay alguna guedeja cayendo; solían también aparecer con el pelo suelto, a veces de maneras muy caprichosas, ya que ese estilo gusta mucho de la forma ondulada, con una ondulación elegante, vistosa, y de romper la simetría. Como se ve aquí, ella está hacia un lado y, sin embargo, la asimetría se compensa un poco cuando su cabeza tiende hacia el otro lado de donde está sentada (para nivelar la fuerza del momento visual). Hay una hoja más pequeña que la otra y más arriba.
Las asimetrías son fundamentales en el Art nouveau, pero aquí se equilibra con una pieza por atrás y, aunque no está exactamente al centro, le da cierta función de simetría; la hoja superior se inclina un poco hacia un lado para lograr la sensación de equilibrio. Todo esto funciona con curvas muy sinuosas.
En este caso no es muy evidente, pero da la idea de un viento fuerte que mantiene el pelo de la muchacha hacia atrás. Por la posición en que está, un poco hacia delante, la guedeja debía caerle hacia el frente, pero el aire le mantiene esa forma de peinado, típico de la primera mitad del siglo XX, llamado tupé. En otras piezas la ropa vuela hacia atrás. Eso es algo que maneja el Art nouveau de manera elegante, magistral.
Las figuras de este estilo son bastante sensuales, generalmente femeninas, aunque también las hay masculinas. Los colores son «apastelados», tenues, como mezclados con blanco, y que a veces no se dan de manera uniforme. En el Art nouveau hay mucha influencia de los estilos orientales, sobre todo de Japón.
Esta muchacha está sobre una planta, que la soporta como si no pesara, como si flotara sobre la forma de esta y, por supuesto, aquí se fuerza un poco para darle cabida al reloj que está en el interior.
La figura tiene una marca que no hemos podido identificar, es un punto central, alrededor hay una serie de líneas, como rayitos de sol, y otra un poco más larga. Es seguro que se trata de una manufactura europea (del centro de Europa). La época pudiera ser entre 1900-1922, porque a partir de 1923-24 comenzó a variar el estilo imperante en las artes decorativas, y esta pieza evidencia un Art nouveau muy del período, muy pleno (1900-1918).

Edición y diseño: Mariana E. Pérez Pérez
Fotos: Jesús Llorens León

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©2008 Mariana Pérez y Museo de Artes Decorativas. Santa Clara. Villa Clara. Cuba. Contactos Museo: Tel. (53) (42) 20 5368

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