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Catálogo rimado
Año 6 - Nº 61, 21 de septiembre de 2012
cervantes_escribe
DÉCIMA IMPROVISADA

EDUARDO CRUZ LEÓN

Dibujan mis consonantes
una galaxia distinta
salpicados por la tinta
de la pluma de Cervantes.
Son Caballeros Andantes
de lanza, escudo y bigote;
y ojalá el público note,
donde es la justicia un canto,
que del «Manco de Lepanto»
está naciendo El Quijote.

FELIPE ALBERNAS SÁEZ

Qué importante es esta pieza
parte de una colección,
inequívoca explosión
de color y de belleza.
Parece que el pincel besa
todo un colorido brote
y es preciso que se note
en estos breves instantes
que el autor pinta a Cervantes
y Cervantes al Quijote.

HÉCTOR PELÁEZ AGÜERO

A una pieza como esa
le canté en una ocasión
cuando la inauguración
(que también hubo otra pieza).
Me impresionó su belleza
al instante en que la vi,
y hoy que vuelvo a estar aquí
pese al tiempo y la distancia,
veo en esta la importancia
de aquella que conocí.

NELSON LIMA CAMACHO

Por su cerebro fecundo
imagino que Cervantes
es de los cuatro gigantes
de las letras en el mundo.
Con un sentido profundo
su nombre inmortalizó.
Y aunque a nadie le dejó
prueba de su anatomía
su mejor totografía
es todo lo que escribió.

DÉCIMAS IMPROVISADAS EN LA LIBRERÍA «LA PIEDRA LUNAR» (12- 12-2012)
LORENZO LUNAR CARDEDO Y LIANY VENTO GARCÍA

En un calabozo frío
sobreviviendo al espanto,
después de pasar Lepanto
con dolor, castigo impío;
enfrentando el desafío
de la soledad, la muerte;
vendiendo a otros su suerte
a cambio de la palabra,
el bardo y su abracadabra
fundidos en aguafuerte.

¿Quién dijo que era Cervantes
escritor de gabinete.
Él, que empuñaba el florete
en otras tierras distantes;
él, que combatiera antes
de escribir su gran Quijote,
él, que supo del garrote,
de la fusta y la prisión;
él, que fraguó el corazón
bajo el yunque y el azote?

Yo vi al Quijote morir
en un óleo de esta era
como si la muerte fuera
solo dejar de existir.
Vi a Sancho Panza venir
buscando un nuevo molino
y supe así que el destino
lo determina la gloria:
Cervantes puso la historia
y Don Quijote el camino.

La pluma en la oscuridad
acechada por el moro,
la pluma grana de oro
que viaja a la eternidad.
Cervantes, en su orfandad
de patria, tierra y cordura,
supo esculpir la locura
de un hidalgo de La Mancha
y hoy ha quedado en la ancha
dimensión de la pintura.

DÉCIMA ESCRITA

DESATINOS Y GRANDEZA

Con cuánto placer embargo
nuestra mente con Cervantes
tras las huellas rutilantes
de su recorrido largo;
mas del asombro no salgo:
¿cómo tan gran eminencia
nunca tuvo más prudencia?
Entre tantos desatinos,
retorcía los caminos
con demasiada frecuencia.

Pero jamás los deslices
opacaron su grandeza,
mientras con tanta destreza
supo borrar cicatrices.
Dejó obras tan felices,
por ejemplo: Don Quijote,
que, con apretado trote
por los bélicos caminos,
guerreando contra molinos
es incontenible azote.

Santiago Pérez Alfonso

cervantes_detalle

CUENTOS DE LA MADRUGADA:
CON CERVANTES Y EL TINTERO
(PRIMERA HISTORIA)

Yo que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo.

MIGUEL DE CERVANTES
SAAVEDRA

El escritor prisionero
con secuelas de Lepanto
evoca cada por cuanto
vivido como guerrero;
Y un negociante tintero
dice que lo liberara
si promete que pagara
—cuando el hecho se consuma—
con historias de su pluma,
esta vez en Santa Clara.

Llaves de la imaginación
burlaron todas las rejas
y luces de candilejas
se adueñan de la mansión.
Cervantes, ya no en prisión,
es un Caballero Andante
seguido de su ayudante
y una dama, Dulcinea,
y, en el patio, se recrea
junto al pozo Rocinante.

Mérida Canto Alba

RETRATO DEL «PRÍNCIPE DE LOS INGENIOS»

Por: Eloísa Font Ortega

Lo pintan con amplia frente
y la nariz afinada,
bigote, barba poblada,
una gorguera esplendente
y la mirada indulgente.
Autor de obra cimera,
es la figura primera
de la letra castellana
que refleja el alma hispana
e influye en toda la era.
Es padre de la moderna
novela de valoría.
Y aunque con la jerarquía
de autor con alta lucerna
e inmortal creación eterna,
este genial novelista
—genuino renacentista—
fue escritor mal comprendido.
Sin la gloria y afligido
murió pobre el gran artista.
DÉCIMA DE ARCHIVO
El poeta y periodista Pedro Péglez me autorizó a publicar este poema dedicado a Cervantes. El mismo pertenece a su libro Cántaro inverso ganador del Premio Iberoamericano Cucalambé en el 2004 y publicado por la Editorial Sanlope en 2005.

CARTA AL MANCO QUE NO QUERÍA ACORDARSE

Don Miguel:

Para el espejo no hay sitio. Algún tragaluz regurgita un arcabuz que me apunta al entrecejo del ala. ¿Seré el hollejo en una mano longeva de parroquias? La manceba procesión de viejas cruces me besa y lanza de bruces a su Verdad: otra cueva, otra cueva de Medrano. ¿Cómo escapar de esta ancha deuda nuestra? ¿De La Mancha cómo retirar la mano trunca? ¿Lloveré en secano si siempre irrumpe ese estero tan gris?

Yo tampoco quiero recordar a Argamasilla de Alba pero la escotilla sigue ahí.

Fiel,
su escudero

CARACTERÍSTICAS DE LA PIEZA

MANIFESTACIÓN: Pintura de caballete
TÍTULO [SUMINISTRADO]: Cervantes escribe El Quijote
AUTOR: Eduardo Cano de la Peña
ESCUELA: Española
FECHA: Segunda mitad del siglo XIX
MATERIAL: Óleo
SOPORTE: Tela
ALTO: 19 cm
ANCHO: 25 cm
PROCEDENCIA: Compra (1985) a la santaclareña Adelfa Pastora Barrero, heredera de la colección del matrimonio Juan Antonio Salas Massaguer y Sofía García.

Eduardo Cano de la Peña: pintor nacido en Madrid, en 1836 y fallecido en Sevilla en 1897. Realizó estudios en la escuela de Bellas Artes de Sevilla. Se dedicó fundamentalmente a la pintura histórica y obtuvo varias medallas de primera clase en exposiciones de Madrid. En 1856 obtuvo primera medalla, compartida con Luis de Madrazo, por su obra «Colón en la Rábida», encargado por el senado de Madrid. En 1858 también accede a la primera medalla por «El entierro del Condestable Don Álvaro de Luna», considerada una obra maestra y conservada en el Museo de El Prado. En 1866 obtuvo otra medalla por «Los reyes Católicos en Málaga», adquirida por el Museo de Sevilla.

También hizo retratos y escenas de costumbres y fue miembro de todas las grandes asociaciones artísticas españolas. Sus cuadros representan preocupaciones lineales puristas y se dice que fue influenciado por la pintura de Mariano Fortuny, con quien estudió.

Los premios a sus obras históricas estimularon a otros artistas en este campo. Hace pocos años una obra suya fue subastada en 26 000 francos franceses. Otras de sus producciones importantes son: «Cervantes y Don Juan de Austria» (Museo de El Prado) y «Regreso de la guerra de África».

Esta obra representa a Cervantes sentado en el piso de una celda, con jubón carmelita, cuello de golilla, un libro abierto sobre las piernas y sosteniendo una pluma en la mano derecha. Su brazo está apoyado en una estructura cúbica maciza, de cuyo lateral pende un grillete. Detrás hay un pliego de papel, tintero y pluma, así como tres libros en el piso, lo que sugiere su prisión durante algunos años en Madrid.
Posee marco de madera, de forma rectangular en corte anguilete, está escayolado y patinado en dorado. Su decoración se basa en líneas rectas. Su bastidor original es de madera, biselado, de forma rectangular, con elementos corredizos y ensamble de espiga y caja abierta.

Investigación y foto: Jesús Llorens León (Especialista Principal)
Edición y diseño: Mariana Enriqueta Pérez Pérez

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DÉCIMA ESCRITA

MONÓLOGO DEL QUIJOTE*

Para Daisy Guevara, mi madre

Fiebre de piedra y caminos,
—polvaredas que me rigen—.
Pregunto por el origen
ancestral de los molinos
que me ignoran. Asesinos
de alguna esperanza larga.
Nadie comparte la carga
de un loco desheredado
por algún antepasado
que sólo dejó una adarga.

Una a una mis visiones
se me van cayendo al fuego,
mientras mis pies de andariego
sacuden los callejones.
Mi edad en viejos mesones
—o en alguna enciclopedia—
trasnochando. (Aquí me asedia
un olor a vagabundo).
Salgo al camino y me fundo
un sueño de la Edad Media.

Me acuerdo de un escudero
que se murió de un refrán,
mientras mis ojos se van
convirtiendo en un alero
donde aquel aventurero
que traigo adentro, perdura.
Aquí dejo la lectura
y marcho aunque los caminos
se me llenen de molinos
que duden de mi cordura.

© Alexander Besú Guevara
Elogio del orador, Ed. Bayamo, 2001.
TODOS LOS DERECHOS
RESERVADOS

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MIRANDO ESCRIBIR
A CERVANTES

De un noble hidalgo manche-
contarás las aventu-,
a quien ociosas lectu-
trastornaron la cabe-

M. DE CERVANTES

Miro en el cuadro a Cervan-,
siento el olor de la tin-
y del aire, la contin-
del prisionero, que afan-
y sumido en el cansan-
escribía para el cie-.
En la dureza del sue-
afianza lo que procu-:
el amor y la locu-
De un noble hidalgo manche-.

Hablándole al prisione-
y soñando frente al cua-
me siento como otra da-,
la amorosa Dulcine-.
«Quisiera darte un conse-
—le expreso con gran ternu-—:
toma ese papel, escu-
los murmullos de la bri-
y has de ver cómo ensegui-
contarás las aventu-.»

Alza Miguel la cabe-
sorprendido; a mis pala-
presta oído y excita-
pregunta: —¿Vos me dire-
lo que sabeis del manche-?
—Señor, tu gloria asegu-
porque en esa celda oscu-
tú serás el padre ufa-
del Ingenioso Quija-,
a quien ociosas lectu-
con insomne fantasí-
preparan su escapato-
y, de una en otra no-,
medita por ocho dí-.
—Señora, ya he comprendi-,
mi dolor será reale-;
aunque preso, en estreche-,
voy a escribir de ese hidal-
cuyas lecturas, fatal-,
trastornaron la cabe-.

Mariana Enriqueta Pérez Pérez

*Nota: Para la publicación de estas décimas pedí permiso a su autor, quien, curiosamente, me respondió con una décima trunca (al estilo de Cervantes en El Quijote): Pues gracias, María Enrique- / por tu sincera opinió- / sobre el humilde monó- / que puse en tu grupo EN DÉ- / Quieres que te lo conce- / para poder publica- / Te reitero: muchas gra- / y no me pidas permi- / que estoy muy agradeci- / por sumarme a tu catá-.

 

 

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©2008 Mariana Pérez y Museo de Artes Decorativas. Santa Clara. Villa Clara. Cuba. Contactos Museo: Tel. (53) (42) 20 5368 Anterior Siguiente